Agua

Usos del Agua

Las actividades productivas y de servicio en el Estado de Sonora utilizan un volumen total de 6,820 Hm3 de agua anuales, de los cuales 4,082 Hm3 son de corriente superficial y 2,738 Hm3 de acuíferos subterráneos.

 

 

Calidad de Agua

La problemática principal se refleja en la contaminación por descargas agrícolas, industriales y domésticas en esteros y Bahías como Guaymas, Yavaros y Lobos.

 

La Bahía de Guaymas, por su ubicación geográfica estratégica, su condición de puerto de altura y debido a que su geomorfología características la hace una Bahía naturalmente protegida, el puerto de Guaymas es un punto de enorme interés para las actividades productivas y para el desarrollo económico del Estado, ya que es un perfecto enlace para el comercio entre México, Estados Unidos y la Cuenca del Pacífico.

 

El desarrollo de la actividad industrial y pesquera no ha sido congruente con el desarrollo de los servicios urbanos, generando condiciones antiestéticas, efectos ecológicos adversos e insalubridad en la Bahía de Guaymas, lo que afecta el crecimiento de las actividades económicas que inciden en este Puerto, además de representar un peligro potencial para la salud de sus pobladores.

 

De acuerdo con los estudios realizados por el Centro de Investigaciones del

Noroeste, S. C. y por el Instituto del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del

Estado de Sonora, se pueden identificar cinco tipos de contaminantes que llegan a la bahía, los cuales son:

• Materia Orgánica en descomposición proveniente de descargas urbanas sin tratamiento y de aguas de desecho del procesado de productos marinos.

• Microorganismos patógenos de las aguas residuales urbanas sin tratamiento.

• Grasas y aceites provenientes de derrames de hidrocarburos en las operaciones portuarias, del achique de embarcaciones y de aguas residuales de procesos industriales.

• Desechos de químicos provenientes de aguas municipales sin tratamiento y de industrias establecidas alrededor de la bahía.

• Desechos sólidos arrastrados a la Bahía desde la zona urbana por la acción del viento, lluvia y por los propios habitantes.

 

El agua puede presentar problemas de contaminación los cuales suelen ser, tanto por el uso urbano, como por actividades agrícolas e industriales, sin dejar por un lado la contaminación por falta de cloración y sobreexplotación de acuíferos.

 

La contaminación por los usos urbanos se presenta, cuando se descargan las aguas residuales de origen doméstico y público a los acuíferos como ríos y arroyos sin tratamiento previo. En este caso, los pozos someros (norias) son los más susceptibles de contaminarse por organismos de origen entérico como son las bacterias coliformes fecales provocando con ello, que el agua no sea apta para consumirse.

 

La actividad industrial, que produce contaminantes en sus descargas de aguas residuales lo que ha provocado en los últimos años generación de algunos compuestos dañinos tanto a la salud humana como a la vida acuática.

 

Aunado a estos factores principales, la sobreexplotación de acuíferos de los que se abastece de agua a aquellas poblaciones de la zona costera, ha traído como consecuencia que en las fuentes de abastecimiento existentes se presenten concentraciones de compuestos que sobrepasan las normas de calidad del agua para consumo humano, como salinidad, tales son los casos de localidades como Guaymas, Empalme, Navojoa, Etchojoa, Huatabampo, San Ignacio Río Muerto y Benito Juárez.

 

Así mismo, no es muy buena la calidad del agua natural proveniente del subsuelo donde se perforan fuentes de abastecimiento en yacimientos que le adhieren al agua elementos contaminantes como flúor, manganeso, sulfatos, nitratos, carbonatos y fierro (Hermosillo, Cajeme, Granados, Empalme y Guaymas).

 

Otro aspecto relevante es la desinfección del agua en el Estado. El gasto clorado del agua suministrada, aún cuando sobrepasa el 90% de cobertura, son muchas

 

16 las localidades rurales que presentan carencias en sus instalaciones hidráulicas para desinfectar el agua que suministran a la población. Esto ha traído como consecuencia la aparición de enfermedades gastrointestinales por falta de cloración del agua como por los malos hábitos de higiene y falta de cultura tanto para el manejo del agua intra domiciliario como el de excretas. Los municipios con mayor deficiencia en cloración de agua son: Comunidades rurales de Alamos, Comunidades Yaquis, Huatabampo, Villa Pesqueira, Villa Hidalgo, Tepache, Quiriego, San Javier, Carbó y San Miguel de Horcasitas.

 

Saneamiento:

De la producción total de agua en el Estado, únicamente se trata el 36% de las aguas residuales en plantas de tratamiento, el resto de las aguas son usadas en agricultura sin tratamiento y/o descargadas a cuerpos receptores de agua.

 

Agua Superficial

El escurrimiento de agua superficial en el Estado es de 5,407 Hm3 y está distribuida de manera irregular, pues mientras que en las zonas del Sureste del Estado se concentra el 86% del agua superficial en un área aproximada de 74 mil km2, el 14% restante se distribuye en el 60% del territorio.

 

La infraestructura hidráulica existente para regular los escurrimientos es de 27 presas de almacenamiento, de las cuales 18 se ubican en la cuenca del río Yaqui, 4 en el río Concepción, 3 en la del río Sonora y 2 en la del río Mayo. En total se cuenta con una capacidad de almacenamiento de 8,648 Hm3.

 

 

 

 

Agua Subterránea

El crecimiento de la población y de las actividades económicas ha hecho necesario recurrir en forma creciente al agua subterránea propiciándose el decaimiento progresivo del volumen de almacenamiento en los acuíferos del Estado. Esto se puede constatar con lo observado en los daños irreversibles ocasionados a los principales acuíferos de la región (Costa de Hermosillo, Valle de Guaymas, Costa de Caborca, Sonoyta), donde el abatimiento de los niveles piezométricos ha sido severo, dándose una inversión de flujo, propiciando la intrusión del agua del mar hacia la costa (excepto en el Valle de Caborca), contaminando los acuíferos del Estado y poniendo en riesgo la sustentabilidad del aprovechamiento.

 

Un dato que es preocupante para el aprovechamiento del agua subterránea es el número de concesiones otorgadas entre 1977 y 2002, dado que ya se conocían los problemas sobreexplotación del agua y en esas fechas hubo un incremento de estas en un 15%, lo que significa un aumento de 912 pozos.

 

 

Información publicada por Diana Gabriela Velarde Viera

 

Fuente: http://www.sonora.gob.mx/biblioteca/documentos/pmp/agua.pdf

 

Última actualización: Marzo 2009